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El nuevo coronavirus ha detenido todas las actividades en el planeta, causando pérdidas mortales y económicas a su paso. No obstante, la comunidad científica no ha detenido sus labores por encontrar una cura o tratamiento efectivo frente a esta pandemia. En ese contexto, la Universidad de San Martín de Porres presentó el libro: UN NUEVO CORONAVIRUS, UNA NUEVA ENFERMEDAD: COVID – 19, investigación pionera en el país que se propone enfrentar la pandemia en base a la evidencia científica y clínica.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del vicerrector de la USMP, Ing Raúl Bao Garcia quien indicó que este libro, que recopila documentación y experiencia científica de todo el mundo, será de consulta obligada para los que estén interesados en que este virus deje de causar tantos estragos en el planeta y sobre todo en nuestro país.

“Hay que hacer un agradecimiento especial a los investigadores que el día de hoy presentan este importante libro, dirigidos por los doctores Arturo Pareja Cruz, Responsable del Centro de Investigación de Infectología e Inmunología, y Frank Lizaraso Soto, Director del Instituto de Investigación, ambos miembros de la Facultad de Medicina Humana de la USMP”. libro covid

Acto continuo, el Dr. Arturo Pareja Cruz, Responsable del Centro de Investigación de Infectología e Inmunología de la Facultad de Medicina Humana, manifestó que este libro es el reflejo del esfuerzo de los investigadores de la Facultad, al haber recogido, evaluado y analizado la información sobre el virus para llegar a conclusiones que puedan sintetizar y ayudar al profesional de la salud del país, para que éstos tengan un punto de partida y puedan tomar una adecuada decisión en lo que es el manejo de un paciente con covid-19.

“Poder enfocar en nuestro libro aspectos sobre el desarrollo de este virus, nos ha ayudado a entender cómo poder atacar al coronavirus en sus diferentes etapas: la etapa infecciosa, la etapa inflamatoria y la etapa inmunotrombotica, esta última recientemente añadida. Toda esta información muy dispersa en diferentes escritos por todo el planeta, está muy bien sintetizada en este libro”.

Asimismo, el Dr. Pareja agregó que esta investigación también se sumerge en las cuestionadas pruebas para el coronavirus, analizando cada una de ellas; analizadas desde el punto de vista académico y científico, para poder hacer un buen uso de este material y sobretodo una buena interpretación de estos métodos de diagnóstico.

Respecto a los medicamentos que se usan para esta enfermedad –abordado también en el libro–, sostuvo que es muy difícil encontrar el más adecuado, puesto que este virus es una fracción proteica intracelular que no se reproduce pero que si se replica dentro de una célula.

“El libro va avanzando hasta las últimas propuestas de medicamentos. Por ejemplo, el día de hoy nos hemos visto con la ingrata sorpresa de un estudio terapéutico de seguimiento, a cerca de 100 mil pacientes infectados por coronavirus a nivel hospitalario y que se ha usado hidroxicloroquina o cloroquina, con o sin azitromicina, llegando estos investigadores a la conclusión que estas drogas no darían algún beneficio frente al coronavirus, al contrario, estarían causando eventos adversos”.

Por otra parte, indicó que esta obra no va a quedar en una sola edición, ya que el equipo tiene un compromiso como investigadores, que es continuar evaluando mucho más material para las siguientes ediciones.

“A nombre de todo el equipo de investigadores queremos dar un agradecimiento al Rector de la USMP, quien no dudó en realizar este proyecto. Asimismo nuestro agradecimiento al Vicerrector de nuestra casa de estudios y al Director del Fondo Editorial por haber creído en este material y en sus investigadores”.

Por su parte, el Dr. Joel de León, miembro del Centro de Investigación de Infectología e Inmunología de la Facultad de Medicina Humana de la USMP, sostuvo que al escribir este libro se han comportado como reporteros de guerra; cronistas de un fenómeno en evolución, que aún tienen el compromiso de actualizar la información más reciente sobre los avances del virus.

Respecto a su especialidad, la inmunología, el Dr. Joel de León sostuvo que existe una gran importancia en aplicar esta especialidad en el manejo de esta enfermedad, ya que en la actualidad se está buscando establecer resultados validados acerca de estrategias para prevenir la infección, que es la vacunación más convencional y, a la misma vez, se está avanzando mucho en entender cuál es la inmunopatología del virus, para desarrollar inmunoterapia terapéutica.

“Me parece particularmente valioso, no solo considerar la evaluación e implementación de estrategias terapéuticas en prevención y tratamiento e inmunoterapia, sino también la identificación de biomarcadores que son valiosos para comprender cómo debemos manejar a los pacientes, ya no solo en prevención y manejo de sistema inmune (inmunoterapia) para tratamiento, sino también es valiosa la identificación de biomarcadores para poder hacer un manejo adecuado de los pacientes, en caso de que se identifiquen moléculas que indiquen una posible gravedad en la condición”.

Por su parte, el Dr. Enrique Ruíz Mori, Docente de la Facultad de Medicina Humana, indicó que hoy existe una gran urgencia por hacer conocer los avances sobre esta pandemia y esta información debe ser analizada. Por ello, los autores han recopilado en seis capítulos los elementos necesarios pero fundamentales en la lucha contra el covid – 19.

“Se ha revisado la bibliografía amplia para poder redactar, en el primer capítulo, las generalidades de este agente infeccioso; en el segundo acápite se establece la base inmunológica del coronavirus. Las pruebas diagnósticas también es un capítulo de mucha importancia porque debemos familiarizarnos con ellas, ya que es parte en este momento de nuestro quehacer médico diario. En el cuarto capítulo se hace un abordaje amplio del tratamiento farmacológico, que cada vez va cambiando, pero con un único objetico: curar al enfermo. En el penúltimo acápite se desarrolla un tema que prácticamente es el futuro para el manejo de esta enfermedad: la inmunoterapia, que estamos seguros será la solución para esta crisis epidemiológica. Finalmente, en el último capítulo se precisa la importancia y tratamiento que debe tener todo paciente hipertenso, que sufre por coronavirus”.

Con este libro, asegura el Dr. Ruiz, se le brinda al lector la información precisa y necesaria sobre el virus. Por ello, felicitó a los profesionales por esta entrega, la cual aseguró será una pieza en el arsenal bibliotecario que todo médico debe contar, pues con un lenguaje preciso y certero brindarán al lector una información fértil que podría aplicar en aquel paciente que busca el alivio para el coronavirus.

Finalmente, el Dr. Juan de la Puente Mejía, Director del Fondo Editorial de la USMP, sostuvo que esta obra fue posible gracias al valioso apoyo del Rector de la USMP, Ing. José Antonio Chang Escobedo, y de todo el Rectorado.

“Ha sido desafiante elaborar y publicar este libro, no solo por el mismo hecho de la cuarentena, sino porque el hecho de realizar todas las actividades de manera virtual nos ha permitido mejorar nuestros conocimientos. La institución ha cumplido a cabalidad para tener, dentro de la cuarentena, un texto presentado en el mismo tiempo que la humanidad batalla contra esta grave amenaza para la salud de las personas”.

Para el Fondo Editorial, sostuvo el Dr. Juan de la Puente, fue una satisfacción haber participado en este desafiante objetivo y haber llevado este proyecto a la meta: “Nos comprometemos a trabajar una permanente actualización de información de esta obra”, concluyó.

Como parte de la presentación, los expositores hicieron las reflexiones sobre la publicación, destacando la importancia del aprendizaje que nos está dejando la pandemia, tanto en lo social, como en la utilización de la evidencia científica.

Por último, el Vicerrector de la USMP agradeció a todos los miembros que participaron en la construcción del libro que hoy se entrega a la comunidad científica y a la sociedad, agregando que el Ing. José Antonio Chang Escobedo Rector de la USMP enviaba su más sincero reconocimiento al equipo multidisciplinario por esta gran investigación.

Santa Anita, 22 de mayo de 2020
Oficina de Relaciones Públicas
e Imagen Institucional
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pandemiaLas pandemias a lo largo de la historia han generado nuevos escenarios en los sistemas de salud, cambiando las estrategias y tácticas de combate en las áreas urbanas, urbano-rural, y rurales. Incluso los estilos de comportamiento dentro de los hogares, y los centros de trabajo.

La propagación del coronavirus Covid-19 ha tenido un importante impacto tanto en la sociedad como en la economía, porque limita o impide desplazamientos que son estrictamente necesarios para el desarrollo de la vida cotidiana.

Ante estos dramáticos hechos, la prevención de la salud resulta vital para evitar o reducir la aparición, el desarrollo y la gravedad de los accidentes, enfermedades y discapacidades que pueden afectar a toda o parte de una población.

La estrategia comprende limitar y evitar la aparición en un ámbito complejo, y emprender una reingeniería para beneficio de la Salud Pública. La situación actual exige respuestas rápidas y efectivas.

Pandemias en el tiempo

Las epidemias y las pandemias siempre han azotado a la humanidad, como ocurrió en la Edad media, y en esta ocasión, con fuertes consecuencias en un mundo globalizado e interdependiente.

Una de las más graves fue la de peste bubónica -que en el siglo XIV mató a unas 100 millones de personas - generada por la acción de la bacteria Yersinia pestis, con bacilos gram‐negativos (cuyos vectores son las pulgas de los roedores), los cuales producen una zoonosis que infecta ocasionalmente al hombre como “huésped terminal”.

Según el historiador turco Namiq Musali, esta pandemia se asemeja a las epidemias de peste de los siglos VI y mediados del XIV en Europa, también a la de viruela del siglo XVI en América, y a la de gripe española de 1918. "Considerando el nivel actual de la asistencia sanitaria y el desarrollo humano, estimo que superaremos el brote de COVID-19 con menos pérdidas en comparación con las demás”, expresó.

Frente a la crisis actual, resulta imperativo desarrollar una intensa política de prevención, a través de nuevas herramientas que ofrece la tecnología. Antes eran las charlas presenciales dirigidas a la comunidad, en la actualidad dichas actividades podrán realizarse en el marco de un aislamiento, y en línea.

Salud en acción: Interacción por la prevención

Por tal razón, el papel del profesional de salud comunitario debe ser cada vez más interactivo. Hoy se trabaja con videoconferencias, que nos permiten estar en contacto inmediato con personas, familias y comunidades, a través de un teléfono móvil, Tablet, computadora portátil, y diversos programas como Skype, Google Duo, Snapchat, Jitsi Meet, Microsoft Teams, Webex, Cable, Meetings, Zoom, etc.

Sin embargo, también es necesario impulsar una sensibilización mediante una interacción social con énfasis en la prevención.

En ese contexto, nos encontramos desarrollando una nueva herramienta denominada “Salud en acción”, la cual busca generar una dinámica entre representantes de la comunidad, la familia, compañeros de trabajo, o profesionales en todo el territorio.

Para lograr este propósito, es necesario crear nuevos sistemas integrados de red, un nuevo directorio, seguimiento estadístico de los eventos, registro de las actividades realizadas por los líderes mediante las redes sociales. Todas las acciones deben conducirnos a una nueva forma de prevención, a nivel intra y extra domiciliario.

Cuarentena, unión familiar y salud pública

El grueso de las actividades laborales, sociales y económicas están restringidas por la cuarentena. La población ha suspendido los clásicos hábitos de pasear, hacer deporte, o visitar restaurantes, y la situación ha impulsado-de un modo poco ortodoxo, claro está- el fortalecimiento de la unión familiar en las labores domésticas, modificando nuestro estilo de vida, y siempre en resguardo de la salud.

Independientemente de este factor, la presencia del Corona virus ha generado una mayor conciencia sobre la necesidad de fortalecer una cultura de prevención ante nuevos peligros que puedan afectar no solo la salud, sino también la economía pública.

Escribe: Mg. John Eloy Ponce Pardo
Docente Investigador
Centro de Investigación de Bioquímica y Nutrición

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La Molina, mayo de 2020
ÁREA DE DIFUSIÓN
Oficina de Extensión y Proyección Universitaria
Facultad de Medicina Humana - USMP

Un proceso de desinfección implica la acción de una sustancia química, que en la actualidad viene a ser resultado de mezclas complejas, en un ambiente u objeto. Según las instituciones de salud de Canadá, se define a un desinfectante como un agente antimicrobiano que puede destruir microorganismos patógenos y potencialmente peligrosos en diversas superficies.

La agencia de protección ambiental de E.E.U.U. (EPA), elaboró recientemente una lista de desinfectantes aprobados para ser usados sobre superficies porosas y no porosas contra el Covid-19. nota-covid

Este tipo de Biocidas se usa principalmente en espacios como hospitales y/o laboratorios. El envase debe contener información acerca de la concentración, tiempo de exposición del germicida, la naturaleza física del objeto, la temperatura, y el pH durante el proceso de desinfección, entre otros aspectos.

Por lo general estos productos se emplean para eliminar hongos, bacterias y virus, y su eficacia se encuentra en relación con el agente utilizado y el tiempo de duración de su acción.

Usos y cuestionamientos

Según el Ministerio de Salud y las observaciones reportadas por las guías internacionales los desinfectantes utilizados son el amonio cuaternario, el ozono, ácido hipocloroso, alcohol, la solución de hipoclorito, los catalizadores orgánicos.

Al mismo tiempo, recomienda evitar el uso de sistemas de aspersión de productos desinfectantes sobre personas para la prevención de la transmisión del covid 19. En abril pasado, el Ministerio de salud y protección social de Colombia, y organismos como la OPS/OMS, CDC (Centros para el control y la prevención de enfermedades (agencia del departamento y servicios humanos de los EE.UU); OSHA (división de seguridad y salud ocupacional); HIOZH: Instituto nacional para la salud y seguridad ocupacional; SALTRA: Programa salud, trabajo y ambiente, coinciden en que no existe consenso para el uso estas sustancias químicas en esas instalaciones.
El principal cuestionamiento al túnel de desinfección está referido a que solo actúa sobre la vestimenta de la persona, lo cual genera una falsa sensación de seguridad. Además, carece de dimensiones estándar: se construyen con diversas dimensiones de altura, ancho y longitud, generando un tránsito de las personas a veces rápido, o a veces lento, debido a su longitud, sus boquillas o su cantidad variable de aspersores. Tampoco se evalúa la conveniencia de su empleo en mujeres embarazadas o personas que presentan dolencias existentes.

En la mayoría de los casos las personas ingresan con algunas partes de su cuerpo expuesto al contacto con la sustancia química, lo que implica un riesgo para el usuario. Tampoco existe un indicador del tipo de sustancia vertida por el sistema, y la preparación de la fórmula no siempre la desarrolla personal calificado y capacitado.

Según se sabe, existen túneles de desinfección que brindan múltiples usos de aplicación en unidades móviles para las granjas, en el área de agronomía, etc.

Sin embargo, los ministerios de salud de México, Guatemala, Panamá, Honduras, India, Indonesia, etc. recomiendan evitar el contacto de las sustancias químicas sobre las personas. Se trata de evitar nuevos problemas en salud pública, en vista que no existe evidencia científica acerca de la eficacia del sistema aplicado a seres humanos.

Las recomendaciones principales para evitar el contagio serían, entonces -a riesgo de ser repetitivo- mantener la distancia entre las personas, usar la mascarilla, un adecuado lavado de manos, consumir alimentos saludables como futas y verduras para fortalecer nuestro sistema inmunológico, realizar la desinfección del calzado al llegar a casa, ducharse, salir solo cuando es necesario, y nunca automedicarse.

Escribe: Mg. John Eloy Ponce Pardo
Docente Investigador
Centro de Investigación de Bioquímica y Nutrición
Ilustración: Redactor.

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La Molina, mayo de 2020
ÁREA DE DIFUSIÓN
Oficina de Extensión y Proyección Universitaria
Facultad de Medicina Humana - USMP

foto-medico-01-01La Organización Mundial de la Salud declaró el estado de pandemia el día 11 de marzo de 2020 a causa del brote del COVID-19, habiéndose observado inicialmente, en la ciudad de Wuhan (China), que un grupo de pacientes presentaban fiebre y disnea en procesos inexplicables de neumonía, identificándose posteriormente que el agente causal era de tipo viral, cuya patología fue denominada como infección por coronavirus 2019 ó COVID-19.

Este virus tiene características muy propias, por cuyo motivo, es necesario caracterizar con mucha precisión su composición, estructura y propiedades biológicas. Ello ha permitido evidenciar que el virus posee una cadena positiva de ARN y proteínas estructurales: E, S, M y una fosfoproteína de nucleocápside, además, el virus tiene la propiedad de transcribir proteínas no estructurales como: ORF3a, ORF6, ORF10 y orf1a, esta información es necesaria para investigar las funciones que cumplen estas proteínas.

Un gran número de investigadores han focalizado su interés en el COVID-19 particularmente, un artículo recientemente publicado que aún no ha sido revisado sugiere que las proteínas del virus interaccionarían con la cadena β1 de la hemoglobina. Estas observaciones se han hecho in silico, es decir, se han realizado por computadora, lo que ha permitido sugerir que las proteínas ORF3a, ORF10 y orf1ab efectuarían un ataque a la cadena β1 de la hemoglobina, ello provocaría una disociación del hierro y se liberaría el anillo de porfirina, esta molécula reaccionaría con ORF8 y las glicoproteínas de superficie del virus formándose los correspondientes complejos. Es decir, si ello le ocurriese a un paciente infectado, éste dispondría de menor concentración de hemoglobina en la sangre y no podría realizar el intercambio gaseoso oxígeno/anhidrido carbónico, lo que le produciría hipoxia.

El hierro liberado se encontraría como hierro libre, en consecuencia se tornaría en un elemento altamente reactivo con capacidad para reaccionar con el anión superóxido, peróxido de hidrógeno, ascorbato, etc. y generar radicales libres como el radical hidroxilo, que es muy dañino para las células, lo que produciría estrés oxidativo. Esto, probablemente, sea causante de la intensa inflamación pulmonar que impediría que los alveolos puedan intercambiar oxígeno y anhidrido carbónico, y que sea la causa de la “opacidad de vidrio esmerilado” que los médicos observan en las radiografías. Algunos especialistas la han denominado neumonía química, por cuyo motivo, el empleo de respiradores mecánicos no tendría el efecto esperado.
Varios especialistas en Italia y en Estados Unidos, sugieren modificar el tratamiento actual, es por eso que, un médico en Nueva York comentó: “Creo que estamos tratando la enfermedad equivocada…..……las personas mueren de una enfermedad que no entendemos”. La investigación in silico, descrita antes brevemente, ha permitido a los autores formular una hipótesis sobre COVID-19, que necesariamente requiere ser confirmada con experimentos in vivo, in vitro y observaciones de índole clínico, para explicar la naturaleza de las interacciones que deben ocurrir en los alveolos pulmonares entre los hematíes y las proteínas del virus, y de esta manera, la posibilidad de encontrar un tratamiento específico para el COVID-19.

Dr. Emilio Teodoro Guija Poma y Mg. Henry Guija Guerra.
Centro de Investigación de Bioquímica y Nutrición - Instituto de Investigación de la Facultad de Medicina Humana - USMP.

 

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La Molina, abril de 2020
ÁREA DE DIFUSIÓN
Oficina de Extensión y Proyección Universitaria
Facultad de Medicina Humana - USMP

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